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El estrés y la ansiedad

Autor: Blanca Teresa Vilchis Romero | Categoría: Artículos

El estrés y la ansiedad

El estrés y la ansiedad, juegan un papel crucial en nuestras vidas. Existe una relación entre estrés y ansiedad, que se debe diferenciar para poder atenderla cuando en ciertos momentos brote.

El estrés tiene un punto de inicio, que son las diferentes demandas ambientales, las demandas ambientales son de tipo sociales, familiares, laborales, entre otras; que en diferente medida afectan al individuo, y como es natural hoy en día, existen diferentes motivos que generan grandes cantidades de tensión que producen en el sujeto malestar, y estás pueden llevar a la persona a tener dolores físicos como consecuencia; sin embargo, no podemos tirarnos al abatimiento y hay que poner en marcha los diferentes recursos de afrontamiento que se encuentren a nuestro alcance.

El estrés y la ansiedad se confunden debido a que la ansiedad es la forma que toma el encontrarse bajo estrés, sin embargo; un sujeto que presenta ansiedad no siempre es víctima del estrés, la ansiedad es una respuesta emocional al estrés provocada por un agente estresante que puede ser interno o externo, además también puede ser una reacción emocional de alerta ante una amenaza que puede originarse sin agentes estresantes.

Todas las personas han experimentado ansiedad alguna vez en su vida, es la vida misma la que nos pone en situación de estrés y somos nosotros los únicos que podemos controlarlas y sacarlas de nuestro cuerpo por medio de los recursos aprendidos a lo largo de nuestro crecimiento. Lejos de ser algo negativo, la ansiedad permite que el organismo se ponga en alerta y active algunos mecanismos de defensa ante una situación determinada, que ayudaran a la persona a protegerse de todo lo desagradable y doloroso, asociado a preocupaciones excesivas.

En los procesos de adaptación al estrés se habla de síndrome general de adaptación, que abarca tres fases:

  1. Fase de alarma: Fase de alerta general, en la que aparecen cambios para contrarrestar las demandas generadas por el agente estresante (aumento de la frecuencia cardíaca, variaciones de la temperatura, cambios en la tensión, etc.).
  2. Fase de adaptación: Desaparecen los síntomas, ya que el organismo se está adaptando a los efectos del agente estresante mediante una serie de mecanismos de reacción que permiten hacer frente al mismo.
  3. Fase de agotamiento: Disminuyen las defensas, pues el agente estresante, al permanecer en el tiempo, ha superado los mecanismos de reacción del organismo, dando lugar a síntomas semejantes a los de la fase de alarma.

Fases del síndrome general de adaptación, según Selye.

Selye (1950), publica la que sería su investigación más famosa llamada: Estrés. Un estudio sobre la ansiedad, también conocido como síndrome general de adaptación. Ahí dice que “el estrés es lo que uno nota cuando reacciona a la presión, sea del mundo exterior sea del interior de uno mismo”. También es ahí donde (Selye, 1950) dice que, “está producido por el instinto del organismo de protegerse de las presiones físicas o emocionales o, en situaciones extremas, de peligro”, siendo también que “el estrés es una reacción normal de la vida de las personas de cualquier edad.

Existen diferentes consecuencias que acarrea el estrés, por ejemplo:

En el ámbito personal:

  • Existen alteraciones psicológicas y orgánicas.
  • Peligro de automedicación (alto consumo de fármacos y analgésicos u otras drogas no prescritas).
  • Alteraciones en el cambio de comportamiento (alto consumo de alimentos o el cese de los mismos, alto consumo de alcohol y tabaco).

En el ámbito familiar:

  • Alteraciones en la dinámica familiar y malas relaciones ya sea con los hijos o con la pareja, y en este caso pueden llevar a una ruptura.
  • Desestabilidad económica.

En el ámbito laboral:

  • Deterioro de las relaciones con los jefes y compañeros por discusiones, debido al humor y descontento.
  • Baja laboral por enfermedad, prolongada más de lo necesario.
  • Incumplimiento del horario laboral (salir antes del trabajo, llegar tarde) y disminución del rendimiento en el trabajo.

En el ámbito social:

  • Pérdida de interés en la colaboración ciudadana y actos sociales.
  • Alejamiento de los amigos, compañeros, etc., por el aislamiento personal.

El tratamiento del estrés puede enfocarse desde dos puntos de vista, el psicológico y el médico.

  • Tratamiento psicológico

Desde el punto de vista psicológico, se aborda el tratamiento en sus aspectos corporal, cognitivo y del comportamiento.

  • Tratamiento médico

Es necesario adoptar medidas higiénico-dietéticas que pueden disminuir los efectos negativos del estrés y que acompañen al tratamiento médico propiamente dicho, en el que se utilizarán fármacos específicos.

“Respirar lentamente es como un ancla en medio de una tormenta emocional: el ancla no hará que la tormenta se vaya, pero te mantendrá firme hasta que pase”.

Russ Harris.

Bibliografía: Sumario de www.mheducation.es

Autor: Blanca Teresa Vilchis Romero

Psicóloga por profesión y vocación, fundadora de Psicología Puebla, termine mis estudios en la Escuela Libre de Psicología en el año 2014, siendo está donde encontré a grandes profesionales de la Psicología los cuales me inspiraron cada día a desarrollarme en está intrigante carrera, sintiendo una gran motivación por el estudio en el área clínica, dispongo mi conocimiento y pasión en crear Psicología Puebla con la intención de poder llevar al sector profesional y estudiantil temas de interés mediante escritos, artículos, videos y otros medios informativos.

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