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Miedo y ansiedad, dos estados relacionados

Autor: Blanca Teresa Vilchis Romero | Categoría: Artículos

Los miedos resultarán muy útiles en muchas ocasiones, pues dotarán de un mejor afrontamiento a situaciones difíciles, complicadas, peligrosas o amenazantes que puedan surgir a lo largo de la vida de la persona y lo fundamental será proteger al sujeto frente a futuros daños generados de emociones, que formarán parte de su continua evolución y desarrollo.

Spielberger (1972), considera que “los términos estrés y miedo son indicadores de fases temporales de un proceso que da lugar a la reacción de ansiedad”.

Freud citado en Spielberger, (1972) diferencia entre dos estados aflictivos: el miedo y la ansiedad. Freud fue el primero en proponer un papel determinante de la ansiedad en la formación de los estados neuróticos y psicosomáticos. Para él la ansiedad era el “fenómeno fundamental y el problema central de la neurosis”. (p. 52)

Por su parte Marks (1986) dice que la ansiedad se destaca por su cercanía al miedo, y sus diferencias residen en que, mientras el miedo es una perturbación cuya presencia se manifiesta ante estímulos presentes, la ansiedad se relaciona con la anticipación de peligros futuros, indefinibles e imprevisibles.

De esto que explica Marks, se entiende que la ansiedad y el miedo son dos estados emocionales y se encuentran relacionados, porque están ligados por las circunstancias, sin embargo, surgen de dos diferentes formas, siendo que el miedo surge de algo que se encuentra presente, como es el ejemplo de una persona que está amenazando a otra con un arma, siente temor a ser dañado o resultar herido.

Sin embargo, un estado de ansiedad presente en este caso es la anticipación imaginaria a un futuro incierto en el cual la persona siente la necesidad de huir o defenderse pues su vida corre riesgo y no quiere morir, imaginando que puede resultar herido y muerto, entra en un estado de ansiedad en la que busca la forma de librarse de su captor; no obstante, en este ejemplo y en otros muchos tantos estos dos estados emocionales surgen a la par y se alza el uno al otro para tomar iniciativas que lleven al sujeto a terminar con aquello desagradable e insoportable para su ser.

Entre el cuerpo al que apunta el saber médico y el que descubre la práctica analítica existe una brecha, y, por tanto, en ambos casos, se observa y escucha un cuerpo que sufre, que goza. El cuerpo del sujeto constituye un enigma para la práctica médica que apunta a las enfermedades y disfunciones, pero se confronta con un cuerpo habitado por un ser hablante, el psicoanálisis trabaja con un cuerpo que, más allá de ser solo un organismo viviente, constituye un cuerpo moldeado por el lenguaje, cuerpo de un sujeto de deseo y de goce. El psicoanálisis invita a hablar al paciente para hacer hablar su cuerpo.

Bibliografía:

  • Moreno, P. (2002). Guía de la ansiedad. Superar la ansiedad y el miedo. (9ª edición). España: Desclée de Brower
  • Mannoni, P. (1984). El miedo. México: Breviario, Fondo de Cultura Económica México
  • Bauman, Z. (2007). Miedo líquido, la sociedad contemporánea y sus temores. Barcelona: Paidós


Autor: Blanca Teresa Vilchis Romero

Psicóloga por profesión y vocación, fundadora de Psicología Puebla, termine mis estudios en la Escuela Libre de Psicología en el año 2014, siendo está donde encontré a grandes profesionales de la Psicología los cuales me inspiraron cada día a desarrollarme en está intrigante carrera, sintiendo una gran motivación por el estudio en el área clínica, dispongo mi conocimiento y pasión en crear Psicología Puebla con la intención de poder llevar al sector profesional y estudiantil temas de interés mediante escritos, artículos, videos y otros medios informativos.

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