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¿Por qué es importante la creatividad en las aulas escolares?

Autor: Blanca Teresa Vilchis Romero | Categoría: Artículos

Hace un tiempo mi prima que tiene doce años, me expresaba su inconformidad con la forma en la que calificaban sus tareas escolares, en especial una profesora. Está profesora el año pasado se negaba rotundamente a que dibujara la cadena alimenticia, por que no quería dibujos de “bebé” y quería que lo repitiera con imágenes sacadas de internet.

Si bien el internet es una herramienta que en la actualidad es imprescindible por la enorme cantidad de información que se encuentra ahí, también nos ha hecho perezosos, y este es un tema debatible ya hace mucho tiempo, por la cuestión de que se está perdiendo el habito de la investigación; ya que la información se nos entrega muy digerida, y los alumnos ya no leen lo que están investigando, y solo hacen copia y pega.

La cuestión qué me planteo en este artículo es sí, ¿los chicos en la secundaría ya no deben dibujar, o no deben usar su imaginación, e incluso es que no se necesita ser creativo en la vida adulta?

La creatividad es un aspecto de la personalidad característico del artista, del descubridor o del inventor, correspondiente a un tipo de pensamiento abierto, siempre orientado a imaginar una gran cantidad de soluciones. Pero, es acaso que este perfil de personas cuya creatividad destaca, fueron incentivados a trabajarla durante todo su crecimiento, o es qué acaso solo en la niñez y es algo que se tiene o no se tiene, por qué hay profesores que no creen necesario seguir incentivándolo durante la adolescencia y mejor erradicarlo, puesto que el internet se ha creado para encontrar todas las respuestas a diversos temas.

Carl Rogers dijo que existe creatividad en todos los individuos, y solo espera las condiciones propias para liberarse y expresarse.

Es acaso que ¿debemos permitir que a los chicos se les acuse de ser infantiles y no propios a su edad, por aprovechar un momento en el que su creatividad quería explotar?, y no lo digo sólo porque le haya pasado a alguien cercano a mí, sino por la enorme cantidad de deserción escolar, que no es sólo el bullying, que lo provoca; sino, también porque los chicos y las chicas, se aburren, y no encuentran una motivación para aprender.

Y ahora viene al caso que muchas personas que se dedican a enseñar, piensan que no tiene que ser divertido, que trabajar o aprender no es divertido, que no se debe jugar en el salón de clases. Y es porque este adulto, tiene un pensamiento encasillado, el cual fue moldeado para pensar, que lo que se ha establecido debe permanecer inamovible, y no puede ver más allá de lo que alcanzan sus ojos.

Es precisamente la escuela tradicional la que modela a los estudiantes, para no pensar más allá de lo que se enseña, porque se nos ha dicho que el profesor es nuestro guía y se le debe obedecer e imitar, y estos profesores, no se salen nunca de los programas, por lo que los alumnos quizá aprendan menos, pero no más que lo que se establece en el programa, porque lo consideran un retraso en el sistema de enseñanza.

No obstante, al buscar que los niño, niñas, chicos y chicas en cualquier edad adquieran un pensamiento creativo, no se debe pensar que es un inconveniente con el programa, sino una forma de enriquecimiento para las generaciones futuras.

¿Es acaso que las matemáticas tampoco pueden ser explicadas de manera creativa? Y que la creatividad ¿sólo puede liberarse y ser expresada en clase de artes?

No lo creo así, en cualquier momento la creatividad se expresa, con números, en la ciencia, y la literatura, entre otros campos de estudio.

A continuación, profundizaremos en lo que implica un pensamiento creativo y de por qué se debe incentivar.

¿Qué es la creatividad?

La creatividad es inherente al ser humano, un proceso dinámico en evolución, que funciona como un motor para el éxito y el desarrollo personal. Siendo un rasgo indispensable de todos los seres humanos y una fuerza para las civilizaciones que busquen impulsar en progreso, gracias a las ideas.

Fromm (1959) dice: “La creatividad no es una cualidad de la que estén dotados particularmente los artistas y otros individuos, sino una actitud que puede poseer cada persona”.

Entonces no veo, por qué no se la pueda trabajar en las escuelas, y qué en los trabajos no se practique con sus empleados. Por que lo cierto es que todos y cada uno de los seres humanos que habitamos en este planeta, contamos con la capacidad creativa necesaria, para aportar a nuestra área de trabajo y en la vida cotidiana, para hacérnosla más sencilla.

El pensamiento creativo se puede ejercitar

Y uno de los objetivos de la educación debería ser el desarrollo de habilidades y potencialidades, tanto personales como sociales. Involucrando técnicas de sensibilización, como lo puede ser mediante las artes plásticas, la escritura, el teatro, la música, entre otras; las cuales deberían ocupar un lugar tan importante como lo son las matemáticas.

Precisamente son estas técnicas que sirven para ejercitar el cerebro en su totalidad, a partir de tareas concretas que promueven actitudes creativas como sentir, comunicar, plasmar y criticar en un ambiente que debería ser de total libertad, para ejercitar sin temor el pensamiento creativo.

A partir de 1950 se desarrollo un entrenamiento en creatividad y varios autores como Guilford, Bono y Obsborn, fueron algunos de los precursores de está corriente de investigación. Los cuales dicen que para ser creativos hay que desarrollar ciertas habilidades y que resolver problemas requiere de puntos de vista frescos, que hacen que podamos ver los problemas desde diferentes puntos de vista.

A algunas personas les funciona bailar, pintar o meditar, para despejar la mente y poder dar soluciones a sus problemas; tanto como una lluvia de ideas, verbalizar, o escribir, pueden ser formas en las que las personas tengan un pensamiento lateral como lo manejaba Eduardo de Bono, el cual nos hace movernos lateralmente para ver el problema de distintas formas, que hagan posible el surgimiento de nuevas alternativas al problema planteado.

Es imprescindible que en su educación los alumnos puedan fluir física, mental, emocional y espiritualmente. Puntos que no serán trabajados siempre en los programas educativos, por lo que incito a los padres o tutores de los niños y los jóvenes, e incluso ponerlo en practica ustedes mismos; ya que un adulto de igual manera necesita estimular su creatividad y de igual formar fluir mental y físicamente, para tener una adecuada estabilidad emocional.

En relación a está nombrada estabilidad emocional, es que como padres deberán exigir en los colegios de sus hijos un programa que, integre el ser total: cuerpo, emociones y mente, para aprovechar el desarrollo completo del cerebro; aprendizajes significativos y resistentes al olvido, que a su vez hagan personas más felices y autorrealizadas. Y muy importante, les digo que esto solo puede ser logrado bajo condiciones que favorezcan el desarrollo de la capacidad creativa, como lo son la seguridad de la que se provea a los alumnos en su entorno escolar, el que se sientan comprendidos y aceptados, que puede producirse mediante una integración.

La integración grupal en el aula de trabajo se realiza para preparar a los individuos a trabajar en grupos, fomentando una buena interacción y promueve el acercamiento entre personas que no se conocen o apenas se conocen, y es importante porque ayuda a la persona a adquirir mayor madurez, en la medida en la que se relaciona con los otros, incitando a la apertura de conocer nuevos puntos de vista y otras formas de conducirse en la vida.

Precisamente está integración, de las personas en el grupo escolar, es que hace que se sientan más unidos y capaces de hablar o de exponer sus ideas frente al grupo, y reduce las burlas y los malos tratos entre compañeros; además, en este mundo globalizado, hay que saber que el trabajo en equipo es para unir fuerzas y sumar potencialidades, por un fin común y estar claros en que no siempre se puede trabajar de forma aislada, por lo que está conjunción de talentos va a permitirnos aportar diferentes ideas, que enriquezcan a su vez nuestra experiencia individual, permitiéndonos crecer y crear a su vez.

Por lo que no me queda más que decir, que el tema de la creatividad en el aula, si no se quiere implementar en los colegios de sus hijos o familiares, es tarea de nosotros, de los psicólogos, padres o educadores o de aquellos que estén interesados por fomentarla, para que pueda estar presente en los niños y los jóvenes, y que no permitamos que la extingan en estas escuelas tradicionales; siendo comprometidos, con los chicos y con nosotros mismos.

Torrance (1965): “La creatividad es un proceso que vuelve a alguien sensible a los problemas, deficiencias, grietas o lagunas en los conocimientos y lo lleva a identificar dificultades, buscar soluciones, hacer especulaciones o formular hipótesis, aprobar y comprobar estas hipótesis, a modificarlas si es necesario además de comunicar los resultados”.

Autor: Blanca Teresa Vilchis Romero

Psicóloga por profesión y vocación, fundadora de Psicología Puebla, termine mis estudios en la Escuela Libre de Psicología en el año 2014, siendo está donde encontré a grandes profesionales de la Psicología los cuales me inspiraron cada día a desarrollarme en está intrigante carrera, sintiendo una gran motivación por el estudio en el área clínica, dispongo mi conocimiento y pasión en crear Psicología Puebla con la intención de poder llevar al sector profesional y estudiantil temas de interés mediante escritos, artículos, videos y otros medios informativos.

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